Curiosidades matemáticas de… Algeciras: el Mercado Ingeniero Torroja

La exuberante vegetación de la ciudad de Algeciras y las colinas que la rodean sorprende a quienes llegan por primera vez a esta ciudad. Se alza como un oasis y nos evoca la denominación que le dieron quienes llegaron hasta aquí desde los territorios del norte de África (la península verde).

La ciudad de Algeciras se encuentra en el estrecho de Gibraltar, un lugar estratégico donde se unen el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, friccionan las placas tectónicas africana y euroasiática, y donde confluyen territorios de España, Marruecos y Reino Unido.

Actualmente cuenta con el puerto de mayor tráfico de contenedores y buques del Mediterráneo, el mayor núcleo industrial de Andalucía (segundo de España), más del 80% de su superficie como suelo forestal o natural (parque natural de los Alcornocales, parque natural del Estrecho, paraje natural de las marismas del río Palmones…) y unos recursos culturales consecuencia de su geografía e historia.

Paralelas en Algeciras: Flysch desde playa de Getares. Fuente: propia.

Al igual que el contacto entre placas crearon las bellísimas paralelas, que parecen esculpidas en piedra, conocidas como Flysch, el entorno natural y cultural de Algeciras propició el desarrollo de un flamenco único, con grandes artistas como el genial Paco de Lucía. Precisamente la ruta dedicada al guitarrista pasa por… ¡el mercado Ingeniero Torroja! ¡Cuántos ratos pasó con su familia Paco allí, en el puesto del mercado que era el sustento del hogar!

Paralelas en Algeciras: Flysch desde Punta de San García, Parque del Centenario. Fuente: propia.

La ciudad primigenia, la romana Iulia Traducta, se dedicaba a la industria de los productos del mar, como otras ciudades romanas cercanas (Baelo Claudia). Se dice que su nombre (Iulia la transportada) se debe a estar poblada por disidentes al imperio romano de Tánger, transportados a la península como castigo (exiliados). De hecho, hasta la conquista árabe es mencionada como Traducta o incluso como Tingentera (Tingis altera, la otra Tánger).

La ciudad, por su cercanía al continente africano, sufrió sucesivas invasiones: almorávides, almohades y diversos pueblos pasaron por Iulia Traducta de camino hacia otros territorios de Europa.

La mar cuadriculada.

Fue refundada por Tarik en el año 711. Los musulmanes la llamaron Al-Yazirat Al-Jadra (isla o península verde).

Sufrió asedios castellanos hasta 1344, por lo que algunos habitantes construyeron una nueva ciudad independiente, la Villa Nueva de la ciudad, que hizo que se empezara a nombrar a la ciudad en plural (puesto que había dos ciudades, la Al-Yazirat musulmana y la Al-Yazirat nueva): Algeciras.

Fue destruida nuevamente por nazaríes de Granada en 1379.

Ya en 1704, refugiados de Gibraltar se asientan en la antigua medina (tras la toma británica).

La ciudad de Algeciras, por su geolocalización, ha jugado un papel importante en la historia reciente de España: la guerra de la Independencia, la guerra de África… Se conservan restos de algunas de estas batallas en el Parque del Centenario, en la Punta de San García.

Su historia queda resumida en el lema del escudo de la ciudad: Civitas Condita Ex Lethaeo Bis Restavrata (ciudad fundada sobre el olvido, dos veces restaurada), en referencia a las realizadas por Tarik (711) y por los exiliados de Gibraltar (1704).

La ciudad de Algeciras urbanísticamente se ha desarrollado principalmente a partir del siglo XVIII, por lo que cuenta con numerosas notas de aire modernista y vanguardista, o donde apreciar la belleza de la geometría:

Geometría en Algeciras: acceso a playa del Rinconcillo. Algeciras. Fuente: propia.

Pero vayamos a la obra de Eduardo Torroja en Algeciras: el mercado de abastos. Si tenéis la oportunidad de visitarlo, no dudéis en acudir en horario de mercado. Podéis aprovechar para realizar alguna compra de productos locales y a precios excelentes. Quienes trabajan en sus puestos no solo conocen bien su producto sino que prestan un servicio de gran calidad. Me encontré además con una sorpresa cuando estaba eligiendo un tarro de miel del Parque de los Alcornocales: el tendero llevaba una pulsera con el diseño de la claraboya como motivo (aquí os dejo la foto). ¡Qué maravilla!

Pulsera con el diseño de la claraboya del Mercado de Algeciras. Fuente: propia.

Eduardo Torroja Miret (1899 – 1961) es, posiblemente, uno de los ingenieros españoles con mayor influencia en la ingeniería civil de la historia.

Pertenece a una familia repleta de profesionales dedicados a la ingeniería civil en diversas disciplinas (a excepción de su abuelo):

  • Juan Torroja (su abuelo): catedrático de Geografía e Historia.
  • Eduardo Torroja y Caballé (su padre): arquitecto y matemático, renovó la matemática española en el área de la Geometría. Fue miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Física y Naturales.
  • José María Torroja Miret (hermano): ingeniero de Caminos, astrónomo y topógrafo.
  • Antonio Torroja Miret (hermano): ingeniero de Minas, doctor en Matemáticas, catedrático y rector de la Universidad de Barcelona.
  • Juan Torroja Miret (hermano): doctor en Ciencias Físicas, director del Instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que hoy lleva su nombre.
  • José Antonio Torroja Cavanillas (hijo): ingeniero de Caminos, doctor y catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.
  • Yago Torroja (nieto): profesor de Electrónica en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales.

Pero volvamos al protagonista de esta entrada, Eduardo Torroja Miret.

Obtuvo su titulación como ingeniero de Caminos en 1923, y se incorporó a una empresa donde ya se dedicó al cálculo de estructuras: el acueducto de Tempul (sobre el río Guadalete, en Jerez de la Frontera (Cádiz)), la cimentación del puente de San Telmo (Sevilla), la del puente de Sancti-Petri (Cádiz)…

Panorámica del Mercado de Abastos de Algeciras. Fuente: propia.

En 1927 crea su propia empresa, donde quiere desarrollar nuevas ideas aunando el ingenio técnico y su particular sensibilidad artística. Compaginará ya durante su vida la faceta de investigador con la de constructor, desarrollando una metodología para realizar los cálculos matemáticos de estructuras de hormigón armado y pretensado, que será su mayor contribución a la evolución de la construcción a nivel mundial, es decir: aportó rigor al diseño estructural matematizando las fuerzas y momentos de fuerza implicados en cualquier estructura, así como la resistencia de los materiales de los elementos utilizados. Impulsó la creación de normativa de estructuras de hormigón armado y pretensado (que básicamente describen el procedimiento a seguir). Tengamos en cuenta que a principios del siglo XX no existían métodos fiables de cálculo de estructuras.

Le llegan los primeros encargos: diversas estructuras en Madrid (en la Universidad, el Hospital Clínico…), y ya en 1935 diseña el Frontón de Recoletos (destruido durante la guerra civil), las viseras del hipódromo de la Zarzuela y la que le daría fama internacional: el Mercado de Abastos de Algeciras (o Mercado Ingeniero Torroja).

Plaza de Abastos de Algeciras: exterior. Fuente: propia.

El Mercado de Abastos de Algeciras es uno de los hitos de la arquitectura española del siglo XX. Edificio racionalista, está declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía, y está considerado «el mejor ejemplo del Movimiento Moderno en Andalucía«.

Paseando por la ciudad de Algeciras, enmascarado entre los edificios que lo rodean (más altos), la primera sensación al verlo por primera vez es de sorpresa, incluso habiendo visto antes fotos del edificio. Exteriormente vemos un edificio de planta octogonal con una cubierta curva, con una visera en cada uno de sus ocho lados. En 4 de ellos (alternados) se encuentran las puertas de acceso, que dejan ver las calles que lo cruzan de forma radial.

Vista interior del Mercado de Abastos de Algeciras. Fuente: propia.

Al acceder al interior podremos ver los actuales puestos del mercado distribuidos en 4 anillos concéntricos. Nuestra mirada se irá a la cúpula, donde una bellísima claraboya octogonal deja entrar la luz, que crea un efecto en la cúpula como si se introdujera en el edificio derramándose por la superficie interior de la cubierta.

Ni en el exterior ni el interior se aprecia nervio alguno. Una límpida cúpula que es un casquete de una esfera de un radio de 44,10 metros, y que en la parte superior tiene tan solo 9 cm de espesor. Con un diámetro de casi 50 metros (47,8 m), la cúpula parece estar flotando en el aire.

De aspecto liviano, parece que por arte de magia el edificio ni se cae por la fuerza de la gravedad ni sale volando por la fuerza del viento de levante. Si nos situamos en el centro, podremos contemplar el diseño de la claraboya donde, con paralelas a sus radios y lados, se distribuyen 128 triángulos isósceles en cuatro anillos concéntricos.

Claraboya del Mercado Ingeniero Torroja. Fuente: propia.

La claraboya octogonal tiene 10 metros de diámetro, y se realizó en una estructura de hormigón prefabricado sobre la que se montaron los cristales triangulares.

El proyecto inicial era diáfano. Imaginemos cuando estemos frente al edificio o en su interior que no tuviera las paredes exteriores ni contara con las estructuras de los puestos del mercado. Sin duda, aún parecería más ligera, como si la cúpula estuviera suspendida en el aire.

Animación construida en Geogebra sobre el motivo geométrico de la claraboya del Mercado de Abastos Ingeniero Torroja. Elaboración popia.

Esta cúpula fue la más grande de la historia durante 30 años (hasta la construcción, en 1965, de la conocida como Octava Maravilla del Mundo, el Astrodome de Houston, en EEUU).

Tras la Guerra Civil española, Torroja se dedica a la reconstrucción de obras públicas y empieza a investigar con las posibilidades de las estructuras metálicas electrosoldadas. Empieza a levantar estructuras mixtas de hormigón y acero, y vuelve a batir un récord mundial con uno de sus puentes, con el arco central de 209 metros de luz (el mayor hasta esa fecha).

Destacan muchas de sus obras por sus formas geométricas: la cuba hiperbólica del depósito de Fada (Marruecos), la estación subterránea Nuevos Ministerios, el Teatro de Cáceres, arcos, presas, iglesias…


Fuentes consultadas:


El contenido de esta entrada, dedicada al mercado de abastos de la ciudad de Algeciras, fue objeto del espacio dedicado a las Matemáticas en el programa de radio cultural «La noche paradigmática» 4×24, dirigido por Rafael Macho, continuando con la serie de destinos turísticos desde la perspectiva de las matemáticas.

Si os apetece escucharlo, mi intervención empieza en el minuto 5 aproximadamente.


Esta entrada forma parte del Carnaval de Matemáticas, que en esta nonagésima octava edición, también denominada 13.1, está organizada por Rafael Martínez González a través de su blog El mundo de Rafalillo.

Agradezco su labor y entusiasmo en la organización y gestión de la presente edición para dar continuidad a esta iniciativa por la difusión y divulgación de contenidos matemáticos, creada por Tito Eliatron Dixit en 2010. Casualmente, me estrené participando hace ya algunos años también de la mano de Rafael Martínez.